¿Qué es un “poder general” en Colombia y por qué puede ser peligroso?
Poder general: alto riesgo si no se limita
El poder general es una autorización amplia que permite a un apoderado actuar en múltiples asuntos en tu nombre: administrar bienes, firmar contratos, realizar trámites y representar intereses. En Colombia, es más delicado que el poder especial porque abre la puerta a actuaciones que tal vez tú no querías autorizar. Por eso puede ser peligroso si se da sin límites claros o a alguien no confiable. Un error común es otorgarlo por necesidad temporal y luego olvidar revocarlo. Con un poder general, el apoderado podría comprometer tu patrimonio o hacer trámites sin consultarte, dependiendo de su alcance. Por eso, si se requiere, conviene delimitar facultades: qué puede firmar, qué no, y por cuánto tiempo. Muchas veces un poder especial es suficiente y más seguro. También se recomienda establecer control: copias, notificaciones, actos que requieran autorización previa. Si ya diste uno y tienes dudas, revócalo formalmente. Un poder general debe ser excepcional, no rutina. La prevención es limitar y documentar.