¿Qué es el “cambio de EPS” en Colombia y cómo hacerlo sin perder citas o tratamientos?
Traslado EPS: evitar interrupciones
Cambiar de EPS es el traslado de tu afiliación a otra entidad. En Colombia, es un derecho, pero debe hacerse con cuidado si tienes tratamientos en curso. Antes de trasladarte, revisa: si tienes autorizaciones pendientes, citas programadas y medicamentos. Un error común es cambiar sin descargar historia clínica o sin plan de continuidad, lo que puede interrumpir terapias. Para hacerlo bien, solicita copia de historia clínica y órdenes, radica traslado por canales oficiales y guarda constancia. Verifica fecha efectiva del traslado. Si tienes tratamiento crónico, exige continuidad: la EPS nueva debe recibirte sin interrumpir atención. Si hay retrasos, radica derecho de petición o tutela si hay riesgo. También verifica red de atención: clínicas, especialistas y farmacias. Cambiar de EPS puede mejorar servicio, pero si no se planifica, puede ser caos. La clave es hacerlo con documentación, fechas claras y seguimiento. Evita quedarte en “limbo” por inconsistencias de afiliación. Si te niegan traslado sin razón, pide explicación por escrito. Cambiar de EPS no debe costarte salud. Con orden, puedes hacerlo sin pérdidas.