¿Qué es la “continuidad del tratamiento” en salud en Colombia y cómo exigirla?
Continuidad: no pueden interrumpir tu salud
La continuidad del tratamiento significa que si ya estás en un proceso médico (terapia, cirugía, medicamento crónico), la EPS no debe interrumpirlo por trámites, cambios administrativos o demoras injustificadas. En Colombia, interrumpir puede vulnerar derechos fundamentales, especialmente si hay riesgo de recaída o empeoramiento. Para exigir continuidad, radica solicitud por escrito y adjunta: historia clínica, órdenes médicas y evidencia de interrupción. Un error común es aceptar reprogramaciones indefinidas sin reclamar; documenta cada aplazamiento. Si la EPS no responde, procede tutela por salud, pidiendo fechas concretas y continuidad. También sirve solicitar medidas provisionales si hay urgencia. Explica impacto: dolor, pérdida de funcionalidad, recaída, hospitalización. La continuidad es especialmente relevante para pacientes con cáncer, enfermedad renal, discapacidad, terapia física o salud mental. El sistema no puede dejarte “a mitad”. La clave es ordenar evidencia, pedir soluciones específicas y no solo “prioridad”. Continuidad salva tratamientos y evita daños irreversibles.