¿Qué es el “poder especial” en Colombia y para qué trámites sirve?
Poder especial: autorizar a alguien con límites claros
El poder especial es un documento mediante el cual autorizas a otra persona para que actúe en tu nombre en un trámite específico: firmar una compraventa, retirar documentos, representar en una audiencia, hacer trámites bancarios, reclamar una herencia o adelantar diligencias ante entidades públicas. En Colombia, se llama “especial” porque se limita a un asunto concreto y no da facultades ilimitadas como un poder general. Un error común es otorgar poderes con textos amplios sin restricciones; eso permite abusos. Un poder especial bien hecho debe incluir: identificación del poderdante y apoderado, el trámite exacto, facultades específicas (firmar, recibir, pagar, desistir), vigencia o fecha límite, y si puede sustituirse (delegarse). También conviene anexar copias de documentos y autenticación si aplica. Nunca firmes un poder en blanco. Y evita entregarlo a desconocidos. Si el trámite es sensible (venta de inmueble), limita facultades y exige rendición de cuentas. Un poder especial es útil para personas que no pueden estar presentes, pero debe ser claro y seguro. Si se usa mal, puede generar pérdidas patrimoniales. Por eso, redactar con precisión es protección. Y siempre guarda copia y constancia de entrega.