¿Qué es el “depósito” en un contrato de arriendo en Colombia y qué reglas debe cumplir?
Depósito: cuándo aplica y cómo reclamar devolución
El depósito en arriendo es un dinero que se entrega como garantía para cubrir daños o deudas al final del contrato. En Colombia, su uso debe ser claro y no puede convertirse en una excusa para retener dinero sin justificación. Un error común es entregar depósito sin documento o sin inventario: luego te culpan de daños antiguos. Si hay depósito, debe quedar por escrito: monto, finalidad, condiciones de devolución, y cuándo se puede descontar. Al finalizar el arriendo, el depósito debe devolverse si no hay deudas ni daños atribuibles al arrendatario. Si se descuenta algo, debe justificarse con evidencia: inventario, fotos y facturas. Si el arrendador no devuelve, solicita por escrito, con inventario de salida y paz y salvo de servicios si aplica. El depósito no reemplaza el pago del canon; no deberías “dejar de pagar y que se cubra con depósito” salvo acuerdo. Un depósito bien manejado protege a ambas partes, pero sin evidencia se vuelve conflicto. Por eso siempre haz acta de entrega y salida. Si eres arrendador, no retengas sin soportes: eso puede volverse demanda. La clave es orden documental. Depósito sin reglas claras es problema seguro.