¿Qué es el “contrato verbal” en Colombia y cómo se prueba si hay conflicto?
Contrato verbal: sí existe, pero debes probar
Un contrato verbal es un acuerdo sin documento escrito, pero puede ser válido si cumple elementos: consentimiento, objeto y precio/obligación. En Colombia, muchos arriendos, trabajos y servicios empiezan verbalmente, pero el problema surge cuando hay conflicto: ¿cómo lo pruebas? Las pruebas más útiles son: transferencias, recibos, chats, correos, audios, testigos, facturas, y conductas que muestran que el acuerdo existía (por ejemplo, pagos mensuales). Un error común es creer que “si no hay contrato, no hay obligación”; en realidad, sí puede existir, pero es más difícil de probar. Por eso conviene siempre documentar aunque sea con un correo o mensaje donde se confirmen condiciones: monto, fechas, alcance. Si te niegan el contrato, reúne evidencias de ejecución. En arriendos, sirven consignaciones y mensajes sobre reparaciones o entrega de llaves. En trabajo, sirven pruebas de horario, pagos, tareas y subordinación. Un contrato verbal puede ganar en un proceso si está bien probado. La clave es evidencia objetiva, no solo tu palabra. Si vas a entrar a un acuerdo verbal, empieza a documentar desde el día uno. Eso te puede salvar.